NAD+ es una coenzima central en las reacciones redox, el metabolismo energético (glucólisis, ciclo de TCA, fosforilación oxidativa) y las vías de mantenimiento celular, incluyendo la reparación del ADN y la biogénesis mitocondrial. Los niveles celulares de NAD+ disminuyen con la edad y el estrés metabólico, lo que puede contribuir a la reducción de la función mitocondrial y a la disminución de la resiliencia celular. La investigación clínica sobre la terapia con NAD+ ha utilizado principalmente infusiones intravenosas a altas dosis (500–1,000 mg) para aplicaciones como el tratamiento de adicciones y el soporte metabólico agudo. Un estudio metabólico piloto demostró que una infusión IV de 750 mg de NAD+ durante 6 horas fue bien tolerada en humanos, con una rápida depuración metabólica y sin toxicidad aguda. Sin embargo, la administración IV requiere supervisión clínica y equipos especializados. Las inyecciones subcutáneas (SC) o intramusculares (IM) a dosis más bajas (decenas a cientos bajos de miligramos) están surgiendo como alternativas prácticas para la terapia de mantenimiento y aplicaciones de bienestar. El NAD+ compuesto puede ser administrado SC en pequeños volúmenes, y la auto-inyección SC es conveniente para el uso continuo. Los protocolos conservadores comienzan alrededor de 50–100 mg por inyección unas pocas veces por semana; el protocolo actual utiliza administración SC diaria con titulación gradual para optimizar la tolerancia y la respuesta individual.