KLOW es una mezcla de múltiples péptidos que combina TB-500 (10 mg), BPC-157 (10 mg), KPV (10 mg) y GHK-Cu (50 mg), para un total de 80 mg por vial.
TB-500 (timosa beta-4 sintética) se estudia por su posible participación en la cicatrización de heridas, la angiogénesis y la reparación de tejidos. BPC-157 presenta propiedades regenerativas, con evidencia preclínica relacionada con la reparación de tendones, ligamentos y músculos. KPV es un tripéptido con propiedades antiinflamatorias que modula la señalización de NF-κB. GHK-Cu se estudia por su relación con la síntesis de colágeno, la cicatrización de heridas y la regeneración de tejidos.
Este protocolo educativo presenta un enfoque de administración subcutánea una vez al día utilizando una dilución práctica para facilitar la medición con jeringas de insulina.
- Reconstitución: Agregar 3,0 mL de agua bacteriostática → concentración total aproximada de 26,7 mg/mL.
- Concentraciones de los componentes: TB-500, BPC-157 y KPV, cada uno a aproximadamente 3,33 mg/mL; GHK-Cu a aproximadamente 16,7 mg/mL.
- Medición sencilla: Con una concentración total de 26,7 mg/mL, 1 unidad = 0,01 mL ≈ 267 mcg de péptidos totales en una jeringa de insulina U-100.
- Almacenamiento: Liofilizado: conservar congelado a −20 °C (−4 °F). Después de la reconstitución, refrigerar entre 2–8 °C (35,6–46,4 °F). Evitar los ciclos de congelación y descongelación.