El glutatión (GSH) es el antioxidante intracelular más abundante del cuerpo, presente en prácticamente todas las células en concentraciones de 1–10 mM. Como un tripéptido compuesto de glutamato, cisteína y glicina, funciona como el principal amortiguador redox basado en tiol, neutralizando especies reactivas de oxígeno (ERO), apoyando las vías de desintoxicación de Fase II y facilitando la excreción de xenobióticos y metales pesados. La forma reducida (GSH) dona electrones para neutralizar radicales libres y luego se recicla de su forma oxidada (GSSG) por la glutatión reductasa. La investigación clínica y preclínica demuestra que mantener niveles óptimos de GSH apoya la función hepática, la actividad de las células inmunitarias, la protección mitocondrial y la homeostasis celular general.