GHK-Cu es un tripeptido que ocurre de forma natural y se compleja con iones de cobre para modular numerosos procesos biológicos. La investigación ha demostrado su participación en la cicatrización de heridas a través de la mejora de la expresión génica de colágeno y decorina[1], activación de vías de remodelación de tejidos[2] y regulación de genes asociados con la defensa antioxidante y respuestas antiinflamatorias[3][4]. Los estudios preclínicos muestran que GHK-Cu es activo en dosis muy bajas en animales (aproximadamente 0.5 mcg/kg en modelos de roedores)[15], mientras que la práctica clínica emplea dosis en el rango de miligramos en humanos para lograr efectos sistémicos[5][6]. El péptido demuestra actividad multifuncional en la piel, el sistema nervioso y el tejido vascular, con efectos documentados de regulación génica que se extienden más allá de la simple cicatrización de heridas[3][16].