El DSIP actúa como un neuromodulador implicado en la regulación del ciclo sueño-vigilia y la respuesta al estrés. Las investigaciones sugieren que puede aumentar el sueño de ondas delta (sueño profundo), favorecer un sueño no REM más reparador y contribuir a una arquitectura del sueño más saludable. Además, el DSIP parece influir en el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal (HPA), ayudando a regular la liberación de hormonas relacionadas con el estrés. A diferencia de muchos sedantes tradicionales, generalmente se asocia con poca o ninguna somnolencia al día siguiente.