Ara-290 (cibinetide) se une al receptor de reparación innato (IRR), un heterodímero de EPOR y CD131 (subunidad βc), que es distinto del receptor clásico de eritropoyetina. Esta unión selectiva desencadena cascadas de señalización antiapoptótica y antiinflamatoria que protegen los tejidos y promueven la reparación sin estimular la eritropoyesis. La investigación preclínica demuestra que Ara-290 puede reprogramar un entorno proinflamatorio y dañino para los tejidos en uno que favorece la curación y regeneración. Además, se han observado efectos analgésicos a través de la inmunomodulación y la inhibición directa de los canales iónicos TRPV1 activados por capsaicina.